Rafael Arévalo González

por Cecilia Ignacia Sucre Anderson el 5 septiembre, 2010

en General

1- Nacido en el pueblo costero de Río Chico, estado Miranda, en 1866. Hijo de un recto caballero, hacendado de moderados recursos.

2- Quedó huérfano de madre a los diez años y su padre lo trajo para que estudiara como interno a Caracas.

3- Era un hombre apuesto, blanco, de 1,70 metros de estatura, de ojos azules, pelo abundante y barba muy bien cuidada.

4- Fue masón, lo que le salvó la vida cuando se arriesgó denunciando a un poderoso violador y asesino en su pueblo.

5- Su primera profesión fue la de telegrafista. En esas funciones, conoció bastante del interior del país, viajando a lomo de mula. Llegó a posiciones de importancia en la Dirección de Telégrafos.

6- En su juventud se distinguió como buen bailarín y versificador. Estas aptitudes lo hicieron muy solicitado por las muchachas de sociedad de los pueblos que visitó.

7- Después de una carrera de picaflor, se casó con Elisa Bernal Ponte, nacida en Cabudare, estado Lara, y con ella tuvo diez hijos.

8- Tuvo su propio hotel, que lo dio a conocer como hombre trabajador y justo. Tiempo después fue gerente de una lavandería que prosperó bajo su gestión.

9- Sus verdaderas profesiones fueron las de periodista y, como diría Job Pim, la de preso político.

10- Su mayor pasión era la política, que antepuso a la familia. Llegó a ser candidato a diputado por el Distrito Federal de mucha aceptación, pero fue hecho preso antes de las elecciones.

11- Estricto hasta la imprudencia en materia de honestidad y justicia republicanas. Sabía los riesgos que su opinión impresa le acarreaba.

12- Fue jefe de redacción y director del primer periódico venezolano impreso en una rotativa, vendido a voces de pregón en las calles de Caracas.

13- Se enfrentó valientemente con sus artículos a tres presidentes: Raimundo Andueza Palacio, Cipriano Castro y al temido Juan Vicente Gómez.

14- Buena y astuta pluma. Sus artículos causaban gran impacto en la opinión pública y en los gobernantes. Por ellos se vio envuelto en pleitos ante tribunales de los que salió airoso.

15- Estuvo, en total, veintisiete años preso en catorce prisiones. Sufrió la afrenta de los grillos, y tenía una maleta siempre dispuesta con una etiqueta que decía: “Rafael Arévalo – La Rotunda”.

16- Escribió varias novelas de tesis perfectamente olvidables.

17- Fundó una revista literaria, Atenas, que funcionaba con diversos colaboradores y le permitió un ingreso adecuado a su familia mientras él permanecía en prisión.

18- Su vida estuvo en peligro varias veces. En una de ellas se batió a tiros con un hombre que lo buscaba para matarlo. Su esposa creía que una medalla de la Virgen que había puesto en un bolsillo de su saco lo había salvado.

19- No conoció a su último hijo, que dejó en el vientre de su mujer para ir a una prisión de ocho años. Durante ésta, ese hijo murió y también su esposa, pocos meses antes de ser liberado en 1921. Supo de su viudez porque un carcelero abrió la puerta de los presos y le dijo: “Sr. Arévalo: ahí va el entierro de su esposa”.

20- Dejó unas memorias inconclusas, testimonio de una vida dedicada a la libertad y la rectitud. Rómulo Betancourt lo llamó “roble erguido y señor de la vida contemporánea de América”.

NS

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